Xacobeo 2010 – Conciertos de Muse y Mark Knopfler

La programación del Xacobeo 2010 me ha brindado la oportunidad de disfrutar en directo a dos de las grandes firmas, ya ambas, de la historia de la música y del género rock en particular: Mark Knopfler y Muse.

Pocos y muy buenos. No me gusta el atracón de conciertos; y conste que es una actividad sana y totalmente recomendable. Prefiero, en cambio, picar alguna buena alternativa que se me ofrezca, ya sea cerca de casa, ya implique cierto desplazamiento geográfico. Es por esto que no soy muy fan de los festivales, aunque haya ido y, a buen seguro, seguiré yendo a ellos.

El escocés se presentaba en el pabellón Fontes do Sar de Santiago de Compostela en la gira de su álbum Get Lucky. Las dos horas que duró el recital sirvieron para mostrar una bonita mezcla de algunos de los hits de Dire Straits con temas de su trayectoria en solitario.

De estos, la enérgica Border Reiver y la preciosa Piper To The End (ambas con ese toque folk-celta al que tanto le gusta acudir a Mark Knopfler en su carrera “post straits” y únicos temas interpretados de su último trabajo) sirvieron como inicio y cierre de actuación. Una bella actuación.

Nada más tomar contacto con el interior del recinto una reflexión me vino a la cabeza. Resulta gratificante, a mayores del espectaculo musical que te espera, ver a tanta gente de diferente edad, sexo y condición.

Así me pude encontrar a solitarios cuarentones con nostalgia de los 80, pijillas de treinta tacos con sus bolsones y su perfume dándote en la cara, chavales melenudos con camisetas de Iron Maiden y los Megadeth, padres con sus repectivos hijos/as, una pareja de escasos 20 años y al girar la vista otra de no menos de setenta, el mismo presidente de Galicia…

Ver como comparten espacio y tiempo tal diversidad de personas, como guardan cola civilizadamente para pedirse un gin tonic o una cerveza antes de llegar la hora del espectaculo, simplemente da una clara idea de la dimensión del la figura que los ha hecho juntarse para tal evento. Y yo estuve allí.

También estuve en el Festival Xacobeo 2010 en el “Monte do Gozo”. Abarrotado el auditorio, con un público entregado a su concierto central, el que ofreció Muse. Potente, por momentos más estridente que virtuoso, la banda se comportó en la línea de lo esperado. Excelente la presentación de su disco The Resistance.

De los grandes éxitos solo faltó Bliss. Tras un arranque en el que brillaban las canciones de su último disco antes que las de los anteriores, llegó el cúlmen sonoro de la noche, con Time Is Running Out, Starligth, Plug In Baby (espectacular); y tras el bis, Hysteria y Knigths Of Cydonia. Notable alto.

Anuncios
Published in: on 14 de septiembre de 2010 at 12:00  Dejar un comentario  
Tags: , , , ,

Tributo personal a Dire Straits

Londres, año 1977. Cuatro intrépidos músicos que sobrepasan los 25 años comienzan a ensallar en un pequeño apartamento en el centro de la ciudad. A los pocos meses un famoso pinchadiscos radiofónico emite una maqueta de las muchas que solía recibir en su estudio, maqueta que contenía un tema que le había apasionado: Sultans of Swing.

Inmediatamente y en los días posteriores las llamadas al programa se sucedieron preguntando quienes eran aquellos que se hacían llamar Dire Straits, fascinados por la elegancia y la calidad de su música, hecho que contrastaba con las tendencias áridas del contexto. El no lo sabía, pero Charlie Gillet había pasado desde ese momento a la historia.

Las marchas de Pick Withers y, en especial, de David Knopfler nunca fueron del todo aclaradas.

La década de los setenta supuso para muchos la época más grande en la historia del rock. Atrás quedaron los primeros años del rock´n roll en USA o los felices años sesenta en Gran Bretaña protagonizados por los Beatles, The Who o los Rolling Stones entre muchos otros.

El rock progresivo con bandas como Pink Floyd, Genesis o King Crimson. El hard-rock de Black Sabath, Led Zeppeling o Deep Purple. Grupos elegantes como The Band, Credence Clearwater Revival o The Eagles y un largo etcétera; escribieron con letras de oro una buena parte de la historia del género guitarrero. Pero estos solo son unos pocos pues la lista es innombrable, más si tenemos en cuenta la gran cantidad de grupos locales que formaron la base de una serie de movimientos a nivel global.

La oleada punk con su estallido en Inglaterra hacia 1977 cambió el panorama del rock´n roll. Ramones, Sex Pistols, The Clash… Lo que en principio se erigió como todo un movimiento de irreverencia juvenil contra el sistema, pronto se convirtió en un brazo más de la industria. La saturación comercial tuvo fatales consecuencias para los ya clásicos. La jovial energía del movimiento punk ninguneó a los Beatles y toda influencia anterior. Negó las raíces, el blues, los grupos elegantes de años pasados; además, 1977 supuso la decadencia del rock progresivo.

Una superbanda llamada Dire Straits

El cuarteto formado por los hermanos Mark y David Knopfler como guitarristas, John Illsley al bajo y Pick Whiters a la batería comenzó a realizar pequeñas giras locales, moviendose inevitablemente por circuitos punk, obteniendo disparidad de opiniones por parte del público pero fascinando a grandes sectores de la crítica musical londinense. Su aparición en aquel programa de Charlie Gillet fué crucial y les blindó la oportunidad de firmar su primer contrato discográfico. A partir de ahí se escribe la historia de una de las más afamadas bandas en la historia del rock, que fue capaz de recuperar y personalizar las raíces del género, envolviendolas como nadie de nuevas ideas y de soportes tecnológicos antes inexistentes.

En sus primeras giras los Dire Straits se caractarizaron como un grupo sereno y tranquilo sobre el escenario, con un excepcional trabajo de guitarras y unas composiciones llenas de música se mirase por donde se mirase. Sobre el fenomenal terreno que preparan los acordes de David, la sobriedad de John y el ritmo con sabor a jazz de Withers; los talentísimos punteos de Mark Knopfler no dejaban de caer durante todo el concierto, fascinando a los asistentes que luego acudían en masa a comprar el LP.

Con el paso del tiempo Mark Knopfler se elevará como auténtico lider de la banda, dotando a esta de una personalidad muy propia. En paralelo iniciará una exitosa carrera en solitario que incluye bandas sonoras además de otros trabajos. Dire Straits irá con los discos creciendo en variedad de ritmos y sonidos, incorporando músicos de teclado y de viento en el grupo. Todo ello con un afán de perfeccionismo plasmado en sus conciertos, verdadera seña de identidad, los cuales se fueron superando cada vez con un sonido más exigente, espectacular e impactante.

Published in: on 24 de febrero de 2009 at 0:31  Comments (4)  
Tags: , ,